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imagesDe vez en cuando es fácil toparse con nuevas ideas que pretenden explicar las fatalidades de nuestro tiempo con furiosas críticas al mundo actual, exponiendo una formula universal para alcanzar el paraíso terrenal donde todos seriamos felices. Estos deseos son nobles y sinceros, pero como es sabido, de no primar una reflección profunda no dejan de ser pomposos discursos sobre temas poco o nada estudiados para llegar hacia argumentos erróneos con el fin de alcanzar lo inalcanzable con herramientas equivocadas. Encontrarse con pensamientos de este tipo no es poco común en el curso de la historia. La noción de que las grandes catástrofes económicas, los desgraciados focos de pobreza, las peores tragedias humanas soportadas etc., son causa directa de la esclavitud y la manipulación de un grupo de avaros y violentos hombres ricos contra una mayoría de pobres y débiles, además de ser recurrente, es persuasiva, incita las emociones mas bajas y por sobre todo anula en algunos casos la propia razón por ser una forma simple y rápida de explicar comportamientos humanos diversos con sus respectivos hechos causales sin estudiarlos mucho. Más aun cuando se divulga que un grupo de hombres bien pensantes tienen en sus manos la solución final para toda esta serie de sufrimientos humanos injustamente impuestos. En este caso me refiero a un curioso movimiento que cobro inesperada fuerza a fines de la primera década de este siglo. Inesperada por que a nivel general no contiene ideas que nunca hayan sido refutadas ni razonamientos que mil veces no hayan sido cuestionados por la historia. Los problemas que denuncia son en su mayoría, mal encarados y las soluciones, también en su mayoría, poco originales. Pero este caso parecería una excepción por que contiene un agregado interesante, la tecnología, que incita a una gran cantidad de jóvenes desahuciados con su visión del mundo a defenderlo con cierta emoción. Me refiero al movimiento Zeitgeist. Tenemos aquí a un grupo de intelectuales cuyos análisis de la historia, la ciencia, la economía y la naturaleza humana son tan cuestionables, que de aceptar realmente las conclusiones extremas a las que derivan, en ves de aliviar y mejorar la vida de innumerables personas en el planeta como sus seguidores alegan, las condenaría a una situación mucho peor que la que critican. Para justificar estas palabras me propuse realizar un estudio minucioso de cada postura de las sugestivas teorías de este movimiento, como así también examinar con el más mínimo detalle el supuestamente glorioso sistema económico que proponen. Solo de esta forma se sabrá apreciar si estamos frente a unos teóricos revolucionarios o ante un grupo de ingenuos hombres que entienden de manera deficiente la realidad. Mis conclusiones, como sabre justificar, son muy pesimistas. Es por ello que en la lucha contra toda una serie de distorsiones históricas, lógicas contradictorias y hasta argumentos simplistas que llegan a mover las pasiones más débiles en el movimiento Zeitgeist, intentare desmenuzar una por una las críticas que lanzan y las soluciones que proponen. De este modo se podrá ver donde esta la verdad o la mentira, la ingenuidad o la ignorancia, lo posible o lo utópico. Hacer esto es importante pues este movimiento se esta difundiendo con cierta velocidad gracias a Internet, siendo sus promotores mayormente jóvenes estudiantes y trabajadores de clase media junto a una proporción menor pero creciente de profesionales renombrados. Esto significa que al ser mayormente intelectuales y no militantes políticos sus defensores, ello puede forzar paulatinamente a la opinión pública a colocarse, por desgracia, a su favor. Esto no es una exageración; recientemente en una conocida y prestigiosa universidad tuvo lugar una conferencia en defensa de este movimiento (1), una tesis universitaria con el mismo tono (2), así como una que otra aparición esporádica en los medios de comunicación masiva sin dejar de ser la red de redes su lugar de activismo más fuerte y penetrante.
Por estos motivos y en honor a la verdad, antes de aceptar teorías por ciertas que al fin y al cabo engañan y confunden a las masas, hay que contribuir a refutarlas.

Presentado al movimiento Zeitgeist

Para iniciarle un análisis sério a los fundamentos de este movimiento, nada mejor que evocar a sus propios ensayos y libros, accesibles la mayoría desde Internet. Estudiando estas fuentes lo que primero nos llega es un hombre con una, aparentemente, gran idea. Es Jacque Fresco y se presenta así:

“soy diseñador industrial e ingeniero social. Estoy muy interesado en la sociedad y en desarrollar un sistema que sea sostenible para todo el mundo” (3)

Lo de “ingeniero social” resulta difícil entender. Abundando los gobiernos actuales de tecnócratas que creyendo conocer mejor que nadie lo que desean y piensan todos los seres humanos en todo momento, procediendo de forma arrogante y violenta sobre como deberían actuar estos según las propias creencias y principios morales de aquellos, no se entiende por que Fresco se presenta como tal si en teoría sus planes son mejores que los de cualquier gobierno socialdemócrata. Lo que cataloga a un clásico ingeniero social es el sostenimiento de que sus valores y no otros, resultan los más adecuados para el bienestar de la humanidad. De esta clase de individuos, los ingenieros que se hacen llamar “sociales”, ya tenemos bastante pero aun así Fresco desea agrandar la lista. No hay que olvidar que esta clase de ingenieros no ven a individuos, sino a la sociedad como una gran maquina viviente y sobre la cual desean experimentar. Esto lo demuestra al usar el término “sociedad” como libre y no relacionarlo con su sinónimo, un gran grupo de individuos libres, lo cual supone que la libertad individual mucho no tiene que ver en sus teorías. Además, Fresco no siente ni el mínimo de vergüenza al usar ese confuso termino, “social”. La acertada relación entre este calificativo y las teorías redistributivas de la riqueza, fueron bien estudiadas por Hayek:

“La palabra “social” ha adquirido tal variedad de significados que carece ya de toda utilidad como medio de comunicación. Sea de ello lo que fuere, las negativas consecuencias de su empleo resultan evidentes. En primer lugar, implica una concepción de la sociedad evidentemente falaz, pues da a entender que aquello fruto de los impersonales y espontáneos procesos del orden extenso es en realidad fruto de deliberada creación. En segundo lugar, y como consecuencia de lo anterior, se nos induce a reelaborar algo que en realidad nunca fue intencionalmente elaborado. Finalmente, el adjetivo a su lado ha conseguido vaciar de contenido a todos y cada uno de los sustantivos a los que se aplica. El término “social” suele vaciar de contenido a cualquier palabra a la que se le aplique, auque aparentemente nada anormal haya sucedido. Se recurre a esto cuando se quiere seguir haciendo uso de vocablos de los que no es posible prescindir y, al propio, evitar las implicaciones de las propias premisas. Suele afirmarse que el calificativo social es aplicable a todo aquello que reduce o elimina las diferencias de renta, ¿Por que se califica de social a semejante corrección? ¿Se trata, acaso, de un método destinado a propiciar la mayoría, es decir, a obtener por este medio unos sufragios que vengan a sumarse a los que se espera conseguir por otros causes? Y así, el uso del término social se hace virtualmente equiparable al de la “justicia distributiva”. Ahora bien todo ello es radicalmente incompatible con un orden de mercado competitivo y con el aumento e incluso el mantenimiento de la población y la riqueza actuales. De este modo, por medios de tales errores se llega a llamar social lo que en realidad constituye el principal obstáculo para la buena marcha de la sociedad. Lo social debería más bien tacharse de antisocial” (4)

Los individuos para el plan que anhela Fresco, restan importancia y es claro ver el porque. Esto es esencial para entender el nuevo sistema de vida que él nos propone por que en base a esta premisa de engrandecer lo “social” y olvidarse de los individuos, de las personas reales y concretas, radican sus grandes equivocaciones al estudiar los comportamientos humanos. Pero a Fresco no le importa nada de esto, pues de una manera utilitarista esta convencido que su síntesis de ideas dará con el tiempo el mayor beneficio a la mayor gente posible. Sus pensamientos pueden resumirse en sus propias palabras como la búsqueda de:

“…una sociedad libre de todas las viejas supersticiones encarcelamientos, prisiones, policía, crueldad y ley. Todas las leyes desaparecerán, y las profesiones que ya no son válidas desaparecerán. Todas, como agentes de bolsa, banqueros, publicidad, habrán desaparecido, para siempre, ¡porque ya no son relevantes!” (5)

Colocar como “horror” a las profesiones liberales es grabe, más aun cuando se las encuadra en el mismo nivel que a las prisiones. Ante afirmaciones como estas hay fuertes razones para preguntarse por que en su sistema no existirían cárceles, si es por que los criminales permanecerían siempre libres o por que un halo de bondad los aria desistir de cometer delitos. Por que no habría bancos, si es por que la gente dejaría de ahorrar o por que se les prohibiría hacerlo. O por último, si hablar de eliminar la publicidad de los bienes que la gente inventa y vende, quiere decir que estos no podrán ser creados ni vendidos, o por que nadie tendría necesidad de ellos. Fresco nos debe muchas explicaciones para contestar estas simples preguntas, pero aun así en un principio evade las respuestas concretas, enmascarándose bajo un extraño polilogismo que nos advierte que las preguntas están mal formuladas por que se expresan en un leguaje propio del sistema financiero explotador de nuestro tiempo que nos fue impuesto por las escuelas/universidades, los medios de comunicación y los gobiernos, colocándose incapaces los cuestionadores de su teoría de elevarse a sús superiores niveles intelectuales, humanistas y holísticos. A esto ultimo los zeitgeists y Fresco le pusieron un nombre; “materialismo intelectual”, quizás por creer que todo el planeta y los recursos que obtienen de el los seres humanos para vivir son de todo, menos materiales. Después de una gran insistencia, Fresco termina dando grandilocuentes respuestas pero basadas en un mundo de enormes suposiciones, pues nos responde que el intelecto humano y la evolución general del hombre junto a la tecnología existente sumándose a una enorme voluntad por progresar y abrir los ojos, darán por hechas sus afirmaciones para un futuro muy cercano. Relativistas morales como él abundan y abundaron siempre, pero aun si, aprecia su meta como clara, obvia y justa.
Mediante libros principalmente, Fresco expuso su proyecto por largas décadas sin obtener la atención que deseaba. Sus críticas iban dirigidas al sistema bancario, los empresarios y grandes industriales, la bolsa de comercio, el dinero, la desigualdad ect, mientras que sus defensas eran hacia el cooperativismo, el medio ambiente, la tecnología limpia, el diseño artístico de ciudades futuristas, el igualitarismo y las ideas re-distribucionistas de la riqueza. De seguir con esa postura, Fresco nos promete una sociedad, como el dice, realmente libre.
Así ha estado defendiendo desde su residencia en Florida, EEUU por más de 70 años, su más anhelado proyecto a gran escala para mejorar la sociedad en su conjunto. No conforme con esto, decidió trabajar en una difusión aun mayor de sus ideas re-fundándolo en los años 90s como Proyecto Venus. ¿Que nos propone Fresco con su proyecto? La creación de una red automatizada de distribución de recursos que eliminara para siempre la escasez provocada de agrede, según el, por el sistema de libre mercado. En pocas palabras, Fresco defiende:

“…el concepto de una economía basada en recursos que reemplace la necesidad de la economía monetaria orientada a la escasez que tenemos hoy día. El mundo es lo suficientemente rico en recursos naturales y energía, y de ser gestionados de forma eficiente e inteligente (no a través del sistema de mercado), junto a la tecnología y la aplicación del método científico, las necesidades básicas de la población mundial pueden suplirse con abundancia, a la vez que se eliminarían las limitaciones actuales de lo que se considera posible de acuerdo a nociones de viabilidad económica” (6)

Por frases tan seguras que implican el tipo “escasez, abundancia y riqueza” que nos cita, Fresco esta en deuda intelectual para respaldar tan grandilocuentes afirmaciones. Además, párrafos como estos deberían tener alguna justificación más original por que no resultan tan diferentes del discurso favorito de innumerables políticos tecnócratas en acción. La cantidad de falacias en tan pocas letras es impresionante. En especial una palabra causa mucha intriga; gestionar. ¿Que será gestionar recursos en la mente de Fresco? Muy seguramente será el sinónimo de planificar, que es lo que mas se le parece. Posiblemente para no levantar muchas sospechas, borra de sus publicaciones la palabra planificar, suplantándola por otra mas elegante. El cambio es evidente. Desde la Unión Soviética, pasando por EEUU, los países pobres de Latino America, la India, Europa y África en el siglo 20, no hay ni un político que después de despotricar al libre mercado y habiendo planificado la economía, haya tenido éxito en mermar la pobreza, la inflación y la desocupación, sino todo lo contrario.
Por otra parte, el hecho de nombrar una “gestión” de recursos seria coherente con la revelación de una forma inteligente de asignación de los mismos, de la obtención de los conocimientos necesarios para poder materializarlos en la realidad así poder planificar una abundancia tan exitosa como la que él desea. Pero no, nada dice Fresco sobre el conocimiento requerido para asignar recursos, simplemente los da por dados creyendo en la vieja y anti-científica teoría de la abundancia, donde todo existe en exceso y solo hace falta recoger y repartir todo para el deleite de todo el mundo. Hayek también critico seriamente esta postura:

“El carácter peculiar del problema de un orden económico racional está determinado precisamente por el hecho de que el conocimiento de las circunstancias que debemos utilizar no se encuentra nunca concentrado ni integrado, sino que únicamente como elementos dispersos de conocimiento incompleto y frecuentemente contradictorio en poder de los diferentes individuos. De este modo, el problema económico de la sociedad no es simplemente un problema de asignación de recursos “dados” -si “dados” quiere decir dados a una sola mente que deliberadamente resuelve el problema planteado por estos “datos”-. Se trata más bien de un problema referente a cómo lograr el mejor uso de los recursos conocidos por los miembros de la sociedad, para fines cuya importancia relativa sólo ellos conocen. O, expresado brevemente, es un problema de la utilización del conocimiento que no es dado a nadie en su totalidad” (7)

“De este modo, el problema no está de ninguna manera resuelto al demostrar que todos los hechos, si fueran conocidos por una sola inteligencia determinarían originalmente la solución. Debemos demostrar, en cambio, cómo se logra una solución mediante las interacciones de personas cada una de las cuales posee sólo un conocimiento parcial. Suponer que todo el conocimiento es dado a una sola mente es suponer que el problema no existe y pasar por alto todo lo que es importante y significativo en el mundo real” (8)

En su alusión al método científico, definitivamente lo entendió mal al solo suponer que el único conocimiento verdadero que puede ser utilizado para asignar recursos, es enteramente similar al que utiliza la física para estudiar la materia. Como bien concluía Hayek:

“Hoy en día, es prácticamente una herejía sugerir que el conocimiento científico no es la suma de todo el conocimiento. Pero una pequeña reflexión demostrará que sin duda existe un conjunto de conocimientos muy importantes pero desorganizado que no puede llamarse científico en el sentido del conocimiento de reglas generales: el conocimiento de las circunstancias particulares de tiempo y lugar. Es con respecto a éste que prácticamente cualquier individuo tiene cierta ventaja sobre los demás, dado que posee cierta información única que puede usarse beneficiosamente, pero sólo si se dejan a él las decisiones dependiendo de dicha información o éstas son tomadas con su activa cooperación. Basta con recordar todo lo que tenemos que aprender en cualquier ocupación después de haber terminado el entrenamiento teórico, la parte importante de nuestra vida de trabajo que pasamos aprendiendo tareas específicas, y lo valioso que es en todos los ámbitos de la vida el conocimiento de las personas, condiciones locales y circunstancias específicas. El conocer y poner en uso una máquina que no es completamente empleada, aprovechar la experiencia de alguien que puede ser mejor utilizada, o tener conocimiento de artículos sobrantes que pueden aprovecharse durante una interrupción del abastecimiento es socialmente tan útil como el conocimiento de mejores técnicas alternativas. El embarcador que se gana la vida aprovechando los viajes de barcos que de otra manera irían vacíos o prácticamente vacíos, el corredor de propiedades cuyo conocimiento con frecuencia se reduce al conocimiento de oportunidades temporales, o el intermediario que saca ventajas de las diferencias locales de los precios de los productos, todos ellos realizan funciones eminentemente útiles basadas en el conocimiento especial de las circunstancias del momento que otros no poseen” (9)

Pero debido a que Fresco insiste con sus ideas desde hace mucho tiempo, es obvio que no se ha tomado el trabajo de investigar sus propios conceptos, de indagar en la historia propuestas parecidas a la suya, de estudiar por si acaso si el marco de pensamiento que propone es compatible con la naturaleza humana mas básica. Todo concluye que en su casi siglo de vida (tiene 98 años de edad), la mayor parte del mismo no ha hecho mas que repetir una y otra ves los argumentos que muchos intelectuales, economistas, filósofos y pensadores de renombre demolían en minutos en cualquier debate serio. Es una lastima que Fresco no haya querido asistir a ninguno de estos, pues siempre pronuncio su mantra de que es el “sistema impuesto” quien hace pensar erróneamente a la gente sobre sus ideas y que solo una concientización a nivel general sobre su proyecto ara recapacitar a una humanidad tan alineada:

“…el comportamiento humano parece estar determinado por su entorno. Es decir, que si uno crece con los indios seminolas desde bebé, y nunca ve otra cosa, sostendrá ese sistema de valores. Y lo mismo vale para naciones, individuos, o familias que tratan de adoctrinar a sus hijos en la fe particular de su país para hacerles sentir que son parte de eso. Así, construyen una sociedad a la que llaman «establecida». Establecen un punto de vista que funciona y tratan de perpetuarlo, mientras que, en realidad, todas las sociedades son emergentes, no establecidas. Es por ello que luchan contra las nuevas ideas que pueden interferir con el establishment” (10)

Si Fresco como claro antinacionalista que es estuviera criticando algún tipo de patriotismo, estas palabras encajarían perfectamente en su discurso. Pero no, no se dirige a ningún nacionalismo chauvinista sino al dinero, las industrias y el sistema bancario haya o no relación entre estos y el gobierno. Al el no le importa esta diferencia, sino que cuestiona estos servicios por ser tales, es decir industria, banca y dinero manejados por el estado son lo mismo que si no lo estuviesen. Ambos modos son malignos, corruptos y explotadores. No ve diferencias y de existir, las niega o las ignora que es peor. De los beneficios que dio a la humanidad el hecho de comerciar, ahorrar, industrializar, el los desprecia. Como se vera, parece dar por hecho que el actual progreso de la humanidad en temas como reducir el hambre, aumentar la expectativa y calidad de vida gracias a los avances en medicina y tecnología en general comparados con otros desgraciados y penosos tiempos, nada deben al dinero, ni a la banca ni a las industrias. Para Fresco estas consecuencias, respaldadas científicamente, no tienen sentido. Da mucho que pensar sobre los libros de historias con los cuales se educo.
Si cualquiera analiza los viejos preceptos de igualitarismo, justicia social, defensa al medio ambiente y un largo ect, no encontrara diferentes las criticas de Fresco al mundo industrial actual que las de cualquier “establishment” de nuestro tiempo. Tenemos a unos defensores de la ecología famosos como Al Gore o Greenpeace, junto a una enorme cantidad de políticos que viven de pregonar la igualdad y el anticapitalismo. No es honesto diferenciarse estonces del “establishment” que tanto se critica si se habla su mismo idioma. No existe estado de bienestar que no critique de manera parecida a la de Fresco.
En su contraataque nos dice claramente que no es que todos los que refutan sus ideas están en lo cierto, sino que no comprenden su pensamiento e ideales superiores que solo el puede tener y percibir, y no aquellos segados por el materialismo, el dinero y los conceptos del sistema imperante. Criticando a los políticos, de los cuales además quiere diferenciarse, no les achaca demasiada culpa por todo el desastre que durante siglos produjeron por poner en práctica sus buenas intenciones, sino que se las evade y la dirige directo a los que los votan:

“Así pues, el fundamento de la corrupción está en nuestra sociedad” (11)

A estas alturas, en pleno apogeo de los actos ya visibles de todos los políticos, el conjunto de ladrones e hipócritas que mienten, roban y matan desde lo alto del poder, no se puede decir tan ingenuamente que la culpa de todo la tiene la sociedad. Es una frase netamente sin sentido.
En una de sus conferencias Fresco de pie le dice al auditorio; “yo no soy su enemigo, quiero que lo sepan, no lo soy, solo vengo a proponer un mundo mejor”. La vieja historia del ingeniero social, el eugenista o el líder político que propone un mundo mejor actuando contra el razonamiento científico y moral de los hombres, nunca tuvo un final feliz. No terminaron siendo los buenos amigos que pretendían ser para la mayoría de la gente a la que quisieron ayudar.
Un rasgo característico de estas situaciones es el hecho de que Fresco siempre se haya quejado por no permitírsele dar conferencias libremente en las universidades de EEUU. Y no es el motivo que según el, sus comentarios incomodaban a las elites establecidas o por que no haya estudiado jamás en una universidad, sino que frente a un atril con estudiantes y profesores como publico no se pueden decir tal cantidad y calidad de incoherencias sin pasar desapercibido. Los intelectuales serios no están para perder tiempo en las viejas quejas trasnochadas de economistas simplistas como la de Fresco. Esto quiere decir que a los estudiosos honestos y serios no se los puede engañar, pero si a los demás que estén dispuestos a escucharlo y peor aun, a solo creerle sin dudar. Por ejemplo esta aseveración de Fresco, de que no hay diferencias entre comunismo y capitalismo causaría perplejidad en cualquier auditorio estricto:

“No pretendo ni elevar ni degradar a todas las naciones, pero comunismo, socialismo, fascismo, el sistema de libre empresa y todas las demás subculturas son lo mismo: todas son fundamentalmente corruptas” (12)

Según el, no hay diferencias entonces entre una orden, una imposición, una ley confiscatoria como ocurría en los países llamados comunistas, y entre la ausencia o menor frecuencia de esa orden, imposición o ley en los países más capitalistas. En que roben a una persona y la empobrezcan es totalmente lo mismo que si no le robaran y por ende no la empobrecieran. Fresco se desvincula de estos contrastes, francamente no le importa. Tampoco ve diferencias en el acto de matar de hambre a millones de campesinos por robarles sus riquezas o impedirles que la intercambien libremente en nombre de la “colectivización de la producción”. En un país, como la China de Mao o la Rusia de Stalin, donde hubo millones de pobres gentes desgraciadas que fueron muertas de hambre deliberadamente, no existieron diferencias, según Fresco, respecto a otros países como EEUU por ejemplo, donde esa clase de muertes planificadas en nombre de una economía anti-capitalista jamás existió. Uno esperaría que Fresco ante tan desgraciados conceptos que tiene del capitalismo y el comunismo y sus causas directas en la gente inocente, se justifique al menos en alguna fuente. No lo hace, simplemente expresa estas observaciones de manera deliberada. El por que del actuar de esta forma tal vez tenga que ver con una herramienta psicológica que se reserva para convencer a su público: camuflarse y renombrarse. Como se vera mas adelante, él mismo propugna que las ideas igualitarias y del bien común están relacionadas con la eliminación de la propiedad privada y el dinero, sabiendo que estas acciones responden a los mismísimos ideales comunitaristas que se hartaron de ejecutar los políticos detrás de la cortina de hierro durante casi todo el siglo 20, no le conviene entonces adscribir públicamente su movimiento con otros similares que pretendiendo y luchando por los mismos ideales, fracasaron. Esto también le ayudaría a no admitir que el capitalismo, el sistema de libre empresa que Fresco tanto denigra, produjo en EEUU una situación de paz, bienestar y felicidad mucho mayor, a pesar de todas las regulaciones gubernamentales y acciones militares, que en los lugares donde éste no se instauro. Si mis ideales están en el sistema A que es opuesto al sistema B, pero que en los hechos reales B supera siempre a A en dar bienestar general, la única forma de seguir proponiendo A es negar la eficacia de B igualándolo con el fracaso de A, para renombrar a mi nuevo sistema como C. Esto es lo que hace Fresco al referirse al funcionamiento de su proyecto. Pero esto no bastaría para convencer a sus seguidores de sus ideas cien por ciento comunistas, por que a diferencia de otras agrupaciones similares le agrega el atractivo y moderno toque tecnológico. En sus palabras:

“Son los técnicos los que producen las plantas de desalinización. Son los técnicos los que producen la electricidad, los que te dan vehículos motorizados, los que te calientan la casa y la refrigeran en verano. Es la tecnología la que resuelve los problemas, no la política. Los políticos no pueden resolver problemas debido a que no tienen la formación para ello” (13)

Este, al parecer, hermoso y racional elogio a la ciencia y al bienestar humano se cae solo cuando analizamos las raíces mismas de cada concepto esgrimido. Por ejemplo, es de notar que se refiere solo a los técnicos y la tecnología en si, que tiene por dados en el mundo. En ningún lugar de sus escritos analiza las circunstancias históricas por el cual estos dos conceptos tienen sentido y valor actualmente. Esto le lleva al error de no ver que la tecnología y los técnicos son consecuencias de otras condiciones humanas puramente económicas y no solo educacionales, como el cree. Estas son las que dictan que; primero que nada debe reinar la plena libertad individual, la libertad de acción mas vital para el ser humano que es el ser dueño y responsable de sus actos y dueño de lo que honradamente gano. Sin esto no es libre de actuar en base a sus pensamientos ni mucho menos de idear conceptos, elementos, herramientas o maquinas para ahorrar algún trabajo en la sociedad. Y la libertad individual solo se condiciona con la existencia de la propiedad privada, de la cual Fresco también es enemigo. Si no se es propietario privado, tanto para obtener un laboratorio bajo su control y sus diversas herramientas, como así también para poder vivir una existencia digna con el mínimo de alimento y techo en caso extremo, no se es libre de inventar ni demostrar nada por más que en el cerebro quepa la solución para un problema importante. En un mundo donde no haya propietarios de bienes, nadie puede intercambiar nada con nadie, ni siquiera bienes intelectuales como libros, ponencias, experiencias o prototipos mecánicos. La segunda condición, que se relaciona mucho con la primera, entiende que la libertad individual debe ser completa en una comunidad y no solo fragmentada. Depende del estado actual de la sociedad en la que se vive, si esta es esclavista o no, si esta permite que las ideas para ahorrar trabajo y generar comodidad tengan éxito o no, si hay grupos de presión que no deseen los nuevos inventos, o no. De nada sirve además crear un sistema técnico para ahorrar trabajo si los gobernantes del momento y sus secuaces no desean pagar por algo nuevo si con la esclavitud humana obtienen igual o superior rendimiento para sus fines y al bajo costo de un látigo. Por ultimo los inventores, científicos, técnicos etc., sino no desean pasar desapercibidos, si anhelan que sus creaciones realmente beneficien a la mayoría de la sociedad, tienen que distribuirlas en esta y la manera mas rápida, eficiente y pacifica de hacerlo es mediante la obtención de capital. Un invento que solo es contemplado por su propio inventor conlleva a la auto-admiración y nada mas. La única herramienta que ara difundir y circular por todo el planeta hacia las civilizaciones mas impensadas un bien útil que satisfaga grandes necesidades, es la inversión de capital. Esta es la constante en la historia de las grandes invenciones. Gutemberg, Edison, Bell, Watt, Ford y una incontable lista de inventores, pioneros e ingenieros estuvieron siempre al lado del personaje tan criticado por Fresco, el capitalista, el inversor de riesgo, el financista, el empresario que obteniendo ganancias al vender una gran idea no solo beneficiaba a la gente, sino provocaba que se re-inviertan altos beneficios para mejorar productos, calidad, precio y difusión. Junto a esto están las denostadas arterias vitales del libre comercio, la red que permite a cualquiera ponerse en contacto con un bien inventado al otro lado del planeta y que siempre es capaz de transportar el mejor bien al mejor precio en cualquier lugar, contra el odio de los explotadores del momento para empobrecer a la gente vendiendo caro y de peor calidad. Esto es lo que, según Fresco, hay que combatir para que una vez eliminado el malvado y cruel libre comercio y su secuaz la industria explotadora, los científicos y técnicos sean libres para poder darnos los bienes que inventan sin ningún impedimento y mas aun, la libertad de crear supercomputadoras inter-conectadas en redes que nos traerán plena abundancia, y todo sin costo alguno. Es raro entonces que en el relato sobre su odio vísceral al capitalismo, o sea la libertad individual, las inversiones de capital y el libre comercio, estén ausentes la tecnología y los técnicos en si, siendo que la misma técnica avanzada junto a la mejor tecnología existente hoy, se sostienen en ese capitalismo que tantas críticas recibe. La tecnología es el efecto directo del actuar capitalista, pero Fresco quiere eliminar al padre de esta misma tecnología avanzada tan vital para la humanidad que por vez primera tenemos en la tierra.
Según las premisas del proyecto Venus, uno llega a pensar que estos técnicos y científicos que alaba tanto serian cualquier cosa menos humanos libres, cualquier tipo de robots proveedores para mejorar la vida de terceros, menos personas con una vida y una libertad llena de opciones para progresar individualmente.
Por ultimo, en el párrafo citado también se alude a que los políticos, en una situación ideal, no pueden traer mejoras tecnológicas por que no son técnicos. Esta es una respuesta mal encarada a una pregunta sinsentido. No es que no tengan la formación, sino como decía Hayek la información para tales fines (además de capitales propios), el conocimiento completo para asignar recursos eficientemente, cosas que según Fresco su sistema si las tiene. No se trata de científicos y técnicos gobernantes que puedan inventar de todo en cualquier cantidad, en cualquier momento para repartírselo a todo el mundo. Tal cosa es científicamente imposible por no poseerse la debida información para proceder. Qué cantidad, qué calidad, de qué lugar especifico, qué tiempo, se necesitaran para satisfacer una determinada necesidad en una región dada, es un misterio sin resolver para los zeitgeists. Aquí se tienen variables que difícilmente una computadora, como cree Fresco, pueda interpretar. Y es que se necesita una información demasiado compleja para proceder, tan compleja como inaccesible para concebir tal situación.
De privarnos del comercio libre, de las empresas, del dinero y del ahorro, los zeitgeists nos rezan que habrá producción sin inversión, intercambios sin dinero, y riqueza sin ahorros. Resulta demasiado bueno para ser verdad, pero según ellos esta utopia no es tal cosa. Las dudas se acumulan exponencialmente. Primero, el problema de como obtendrán los recursos, segundo, el como pagaran mano de obra para realizar estos fines o sea con que bienes en especie recompensaran a los trabajadores ya que el dinero no existiría, y quienes aportarían esas mismas especies. La misma regla vale para todo el proceso, desde la creación de un bien o servicio hasta hacerlo llegar a un individuo que lo requiera. El como obtener primeramente esos recursos, el como producirlos, el como distribuirlos, son las cuestiones importantes de este tema. Los precios que tendrán estos costos sin la existencia del dinero como nos lo propone Fresco, es una incertidumbre que da vuelta en la cabeza de cualquier persona que sepa que nadie trabajara gratis por la fuerza para satisfacerla de pies a cabeza. El como sabrán determinar qué es mas urgente de producir y distribuir y que no, también esta rodeado de misterio. ¿Como calcular por ejemplo si mas vale producir trigo o automóviles, acero o pan, puentes o trenes bala? ¿Cómo calcular si una cosecha de cañas de azúcar servirán para endulzar los cafés instantáneos o para producir etanol? ¿Cómo saber si es necesario utilizar el tiempo en llevar carne a una residencia o medicinas a otra? ¿Cómo acceder a ese conocimiento si estamos hablando de personas totalmente diferentes, con gustos diferentes y cambiantes, en situaciones diferentes y también cambiantes? Para los zeitgeists pierden importancia este tipo de preguntas, no existe ningún tipo de problemas en crear y distribuir mágicamente recursos, sus convencimientos en la creencia de una abundancia sin límites y en unos humanos iguales entre si con pocas necesidades a complacer, cierran totalmente la discusión.
Esta cantidad de conceptos, para ser defendidos, necesitan de un respaldo muy firme tanto en la historia, la ciencia actual y la economía, pero una vez más sus promotores se guían más por convicciones ideológicas que por fuentes confiables.
Después de la fundación de su proyecto, Fresco siguió pregonando sus ideales en libros con títulos tales como “El mundo será uno” (1997), “Lo que el dinero no puede comprar” (2002), y “Diseñando el futuro” (2007). Con la venida de Internet concluyo hacer películas propagandísticas de sus teorías, esta ves en colaboración con Peter Joseph quien produjo “Zeitgeist: Addendum”, el documental que definitivamente eleva a Fresco a una fama mundial impensable años atrás. Esta película tuvo millones de visitas en la red y se hizo muy popular entre los jóvenes intelectuales del mundo occidental. En ella cobra enorme popularidad el proyecto Venus y su teoría mas defendida, la Economía Basada en Recursos, un pretencioso modo de producción de bienes y servicios donde unas supercomputadoras se encargarían de automatizar todas las industrias con el único objetivo de paliar todo tipo de necesidades humanas. Sus exaltantes modelos de ciudades brillantes con aire de alta tecnología impactan a cualquier grupo que las aprecie en papel o pantalla. El nos dice que esto es el futuro y eso mismo su proyecto, el llamado proyecto Venus que dará a la humanidad hermosas y limpias ciudades repletas de individuos felices que dejaron atrás viejas teorías del mercado y el dinero para vivir en comunidad luchando por el bien común con ayuda de la tecnología. Bajo estas circunstancias Fresco afirma que la desigualdad, la pobreza, las guerras, las crisis económicas y el daño al medio ambiente dejaran de existir para siempre trayendo la felicidad y la supervivencia pacifica para todos los hombres que desde ese momento modificaran sus acciones por un halo de concientización colectiva que los guiaran hacia el bienestar mundial.

“…guerra, pobreza, corrupción, hambre, miseria y sufrimiento humano nunca cambiarán en un sistema monetario. O al menos, nunca habrá cambios significativos. Vamos a tener que rediseñar nuestra cultura y nuestros valores. Estos tienen que estar en relación con la capacidad de la tierra de soportarnos y no con ciertas opiniones humanas o ciertas nociones políticas de cómo debería ser el mundo, o con alguna noción religiosa sobre cómo tratar los asuntos humanos. Y en eso consiste el Proyecto Venus” (14)

Por su alusión al sostenimiento de la tierra, se induce que quizás los únicos libros de economía que leyó Fresco en su vida fueron los de Malthus y David Ricardo, ambos sobre teorías obsoletas del siglo 19 sobre un inevitable y penoso mundo con recursos ultrajados e insuficientes.
El sistema que Fresco nos presenta son en resumen las clásicas ideas comunitarias pero con el agregado de la tecnología para seducir a las masas principiantes en Internet, espacio como es sabido, puede difundirse de todo incluso lo más ilógico. Para diferenciarse de los acostumbrados tecnócratas a los que millares de gentes señalan como responsables de sus desgracias, Fresco nos dice cosas como estas:

“unificación mundial, trabajando hacia un bien común para todos los seres humanos sin que nadie sea sirviente de nadie. Sin estratificación social, sea un elitismo técnico u otro tipo de elitismo, eso será erradicado de la superficie de la Tierra. El estado no hace nada porque no hay estado. El sistema que yo defiendo —una economía global basada en recursos— no es perfecto, es sólo mucho mejor que el que tenemos” (15)

Claro que si, pero en recursos “gestionables” según el, por una tecnología manejada por científicos bienintencionados. Las diferencias entre este tipo de “administración científica”, no difiere tanto con un estado. Elitismo técnico sobrara.
En pocas palabras: la solución de los problemas no esta en los políticos, menos en la gente común, sino solo en los tecnócratas bienintencionados conocedores de la tecnología mas eficiente. Serán los líderes en administración, los lideres que sabrán mejor que nadie dirigir mediante computadores unos extraños tipos de comercio y producción sin precios. Esto lo dicen sin resolver, como decía Hayek, el grabe problema de la obtención del conocimiento necesario para una optima asignación de recursos. Los zeitgeists creen tener para esto una solución muy simple e ingenua: la programación de unos algoritmos informáticos en cada una de las redes computacionales junto a sus plantas automatizadas, encargadas ultimas de un análisis constante de las demandas de todo consumidor. Aquí el problema de la información vital requerida para reunir recursos sigue en pie: qué conocimientos se utilizaran, cómo se agruparan estos, en que preferencia y cómo se relacionaran las demandas de bienes y servicios de manera inteligente con su oferta para que no exista escasez ni malgasto de recursos con su correspondiente falta o mala utilización de tiempo en buscarlos y producirlos. Sin conocer estos datos y la relación de costos de sondear y satisfacer las demandas con su correspondiente sondeo y satisfacción de ofertas a trabes de un medio de cambio físico como el dinero, el problema se pierde en un mar de hipótesis optimistas pero irreales.
Las únicas señales capaces de ser captadas por el ser humano para saber que bien sobra, que bien falta o cual, como y donde hay que producirlo y distribuirlo, las provee el dinero con todos sus defectos, mal le guste a Fresco y sus seguidores. Suplantar al dinero es suplantar una riqueza sin igual para el ser humano por el hambre planificado, tal cual lo hacían los políticos del imperio soviético y sus satélites en el siglo 20 por no tomar en cuenta dichas señales.
Creer que unos humanos supuestamente conocedores de todas las ofertas y demandas en todo lugar, en todo momento y para toda ocasión podrán crear funciones matemáticas con estos conocimientos e insertarlas en un algoritmo informático para programar grandes grupos de computadores en centros industriales automatizados para concretar una situación de plena abundancia material, seria un acto de fe ciega en creer que el conocimiento no esta disperso en millares de individuos libres sino concentrado en un grupo de hombres sabios que descargan su valiosa sabiduría en programas digitales capaces de calcular todas estas variables con el fin de recoger datos útiles para una economía ausente de escasez. Entre esta creencia y la fe ciega no hay muchas diferencias, y es que dicha teoría solo podría recaer en el desastroso caos planificado del cual tanto nos prevenía Ludwig von Mises por negar el concepto lógico de que miles de millones de cerebros piensan mejor que unos cuantos.
Después de declaraciones y teorías tan increíbles, Fresco y su guía/socia Roxanne Meadows son muy optimistas. Siguiendo a Jean Jacques Rousseau con su lema de que los hombres nacen buenos pero los corrompen la sociedad, niega la naturaleza humana universal que exige un comportamiento también natural que se basa en la felicidad, felicidad sostenida en un mayor tiempo de paz, ocio y comodidad, estados que son posibles solo por una mayor cuantía de riqueza personal accesibles en un ambiente pacifico, situación únicamente permitida por la propiedad privada legítimamente adquirida, la industria y el libre comercio. Citándola:

“…la naturaleza humana no existe, existe el comportamiento humano y eso es algo que siempre ha ido cambiando a lo largo de la historia. Uno no nace con intolerancia, codicia, corrupción, u odio. Es algo que se adquiere en la sociedad” (16)

Lejos de la autocrítica, los zeitgeists se defienden con un arsenal de teorías, hechos históricos y demás preconceptos que requerirán una profundización mucho mayor que este escrito para descubrirlos como lo que en realidad son, falacias o en el peor de los casos, elocuentes mentiras. Naturalmente ante tal baraja de defensas, en los próximos análisis no me voy a ocupar tanto de las discusiones casi infantiles como su revisionismo sobre el ataque a las torres gemelas del 11 de septiembre, ni a su critica ya pasada de moda a las religiones. Los ataques terroristas no fueron ningún auto-golpe asesino de EEUU, ni vivimos gobernados por ninguna teocracia en occidente, por suerte.

Notas

1- https://www.youtube.com/watch?v=7yJRn57Q4Ts

2- Leiva Constenla, Economía Monetaria y Economía Basada en Recursos, un análisis teórico (2012) – Universidad de Valparaíso, Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas – Chile.

3- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 63).

4- F. A. Hayek, La fatal arrogancia, 1989, (pag. 188).

5- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 67).

6- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 79)

7- F. A. Hayek – El uso del conocimiento en la sociedad, 1945, (pag. 2).

8- F. A. Hayek – El uso del conocimiento en la sociedad, 1945, (pag. 13).

9- F. A. Hayek – El uso del conocimiento en la sociedad, 1945, (pag. 4).

10- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 64).

11- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 64).

12- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 64).

13- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 71).

14- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 76).

15- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 91).

16- The Zeitgeist Movement – Zeitgeist Addendum (2008), transcripción en español, (pag. 76).

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