Por qué Facebook funciona y la democracia no

Por qué Facebook funciona y la democracia no

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Artículo escrito por Jeffrey Tucker titulado Why Facebook Works, and Democracy Does Not, escrito en el Laissez Faire Books que se puede encontrar aquí. Traducido por Josep Purroy para Enemigos del Estado.

Este año Facebook alcanzará mil millones de usuarios -o una séptima parte de la población humana. Ha suscitado mayor participación que ningún gobierno en el mundo diferente de la India y China, y es probable que los superen en un año o dos. Y mientras que muchas personas están huyendo de sus gobiernos mientras pueden, más y más personas se están uniendo a Facebook de forma voluntaria.

¿Cuál es la lógica, la fuerza motriz, el agente de cambio?

Sí, el software funciona bien, y sí, los administradores y propietarios tienen mentes emprendedoras. Pero el verdadero secreto de Facebook son sus relaciones internas humanas -los usuarios individuales- que resultan de reflejar cómo la sociedad se forma y se desarrolla.

La mejor manera de ver y entender esto es comparar el funcionamiento de Facebook con el funcionamiento del proceso político democrático. Observando el desarrollo de Facebook ha sido divertido, productivo, interesante, útil y progresivo. Las elecciones, por el contrario, han sido de división, aburridas, inútiles, agrias y confusas por completo.

Esto se debe a que Facebook y la democracia se basan en principios totalmente diferentes.

Facebook se basa en el principio de asociación libre. Te unes o rechazas unirte. Puedes tener uno o mil amigos. Depende de ti. Compartes la información que deseas compartir y guardas otras cosas de la vida pública. Puedes utilizar la plataforma a tu conveniencia, mientras declinas utilizarlo para otros fines.

La contribución que haces en Facebook se extiende desde las cosas que mejor conoces: a ti mismo, tus intereses, tus actividades, tus ideas. El principio del individualismo -tú eres el mejor gestor de tu vida- es el engranaje que mueve la máquina. Así como no hay dos personas iguales, no hay dos personas que tengan la misma experiencia con la plataforma. Todas las cosas son personalizadas de acuerdo a tus intereses y deseos.

Pero, por supuesto, estás interesado en los demás también, así que solicitas conexiones. Si están de acuerdo, os enlazáis y formáis algo mutuamente satisfactorio. Eliges incluir y excluir, poco a poco formas tu propia comunidad única basada en los criterios de selección que desees. Las redes crecen y crecen a partir de estos principios de individualismo y elección. Se trata de una constante evolución, proceso de cooperación -exactamente el mismo que Hans-Hermann Hoppe describe como la base de la sociedad misma.

Las elecciones democráticas parecen ser acerca de elegir, pero es una elección sobre quién gobernará a la multitud entera. Proporciona la misma experiencia de usuario para todos, independientemente del deseo individual. Estás obligado a entrar en el sistema en virtud de haber nacido en él. Claro, puedes elegir votar, pero no puedes elegir si deseas ser gobernado por los resultados de la votación.

En este sistema democrático, automáticamente te conceden 220 millones de “amigos”, te guste o no. Estos falsos “amigos” se dan a causa de un límite geográfico dibujado por los líderes del gobierno hace mucho tiempo. Estos “amigos” publican en tu “muro” constantemente. Tus “últimas noticias” son una incesante serie de demandas. No puedes borrar sus mensajes o marcarlos como spam. Los ingresos no se extraen de la publicidad sino que los obtienen mientras utilizas el sistema.

Nada es realmente voluntario en una elección. Independientemente del resultado estás vinculado a él. Esto crea absurdos. Esto es muy evidente en el proceso de nominación republicana. Si prevalecieran los menores de 30 años, Ron Paul ganaría. Si las familias religiosas con varios niños prevaleciesen, Rick Santorum ganaría. Si los miembros de la Cámara de Comercio prevaleciesen, Mitt Romney sería vencedor. Todo se reduce a la demografía, pero sólo puede haber un ganador en este sistema.

Por lo tanto, una elección debe ser una lucha entre la gente, una pelea, una disputa, un impulso para hacer valer tu voluntad y superar los intereses y deseos de los demás. Al final, se nos asegura que no importa el resultado, tenemos que estar contentos porque todos participaron. El individuo debe dar paso a la colectividad.

Se nos dice que esto significa que el sistema funcionó. Pero ¿en qué sentido funciona? Sólo significa que la minoría bien organizada se impone sobre la difusa mayoría. Esto es tan pacífico como el juego infantil “rey de la montaña.”

Facebook no tiene nada que ver con este disparate. Tus comunidades son tu propia creación, una extensión de tu voluntad y armonía con la voluntad de los demás. Las comunidades crecen basadas en el principio del beneficio mutuo. Si cometes un error, puedes ocultar los mensajes de tus amigos, o puedes dejar de ser amigo suyo. Esto hiere los sentimientos, seguro, pero no es violento: no es saquear ni matar.

Tus amigos en Facebook pueden ser de cualquier lugar. Ellos “marcan” y trazan sus viajes. Ya sea que tu amigo vive o se traslada a Pekín o Buenos Aires no importa. Facebook hace posible lo que podríamos llamar las asociaciones humanas no-geográficamente contiguas. Las diferencias idiomáticas pueden ser barreras para la comunicación, pero incluso se pueden superar.

La democracia está hiper-relacionada con la geografía. Votas en un lugar asignado. Tu voto se junta con el de los demás en su condado para producir un único resultado, y por lo tanto, tus deseos reales se funden al instante. Se combinan de nuevo en otro nivel geográfico, y luego a nivel estatal y, por último, a nivel nacional. En ese momento, tus preferencias se vaporizan.

A veces las personas se cansan del Facebook. De repente se vuelve tedioso, infantil, que te hace perder el tiempo, incluso invasivo. Muy bien. Puedes eliminarlo. Ve a las preferencias del sistema y desactiva todas las notificaciones y te tomas un año sabático. La gente puede quejarse, pero es tu decisión de estar allí o no. Puedes incluso eliminar tu cuenta por completo, sin ningún inconveniente. A continuación, puedes inscribirte de nuevo más tarde si así lo deseas o unirte a algún otro sistema de redes sociales.

Intenta hacer esto con la democracia. No puede darte de baja. Estás automáticamente de por vida, y ni siquiera cambiando de ubicación o yéndote del país puedes cambiar esto. Incluso es muy difícil de eliminar tu cuenta renunciando a tu ciudadanía. Los líderes de la democracia todavía te acosarán.

Podemos aprender de Facebook y otras redes sociales que nos ha traído Internet. Son algo más que páginas web; son modelos de organización social que trascienden las viejas formas. Hacen que el resto de vida sea más como una red social y empezaremos a ver un progreso real en el curso de la civilización. Si persistimos en el viejo modelo de democracia obligatoria, seguiremos viendo decaimiento.

2 Comentarios

  1. El artículo no me parece tan acertado, mas bien un proselitismo liberal mal aplicado, Facebook no es un ente real sino virtual, vive solo en los servidores y la gente bien se puede adherir a el con un solo click y llenando muy pocos datos, en la vida real para irte a otro país necesitas mucho mas que solo hacer click.

    Facebook no es tan ideal como parece y tampoco funciona de una forma liberal, ellos tienen cláusulas donde todas las imágenes que subas les pertenecen, también tiene penalizaciones, si muchas personas marcan como spam tu perfil te lo borran, no se respeta tu libertad para decir las cosas, si a muchos usuarios no les gusta lo que dices te borran tu contenido y todo está automatizado, no tienes a quien protestar porque todo se maneja entre los usuarios, las tendencias políticas no las hace un líder porque rápidamente sería censurado, deberá ser manejado por olas o por fenómenos virales sin líderes y sin rumbo (puede ser algo bueno o malo).

    Si Facebook respeta la libertad para asociarse de las personas como dice ¿por que no quita la opción de censurar los contenidos de sus asociados?, ¿porque no pone las reglas claras de lo que debe o no ser censurado?, ¿porque a unos si le borran un contenido y a otro no aun siendo similar?, pues porque a Facebook solo le interesa ser agradable al resto y si a una mayoría no le caes bien tu o tu contenido, Facebook te borra… simplemente por que le traes mala publicidad, te excluye, te exilia, y ¿porqué?, ¡POR QUE NO ERES POPULAR!.

    Facebook funciona (si se puede decir así), porque en realidad es un estado (y se supone que Ustedes son enemigos del estado), su sistema es similar al de un estado capitalista que necesita regular el libre mercado, ya que si no lo hace se pierde en monopolios, ergo… no existe capitalismo sin estado de derecho o lo que es mas explícito, sin un estado que imponga el capitalismo por la fuera del ejército a sus ciudadanos.

    Facebook impone leyes por la fuerza que impulsan la “popularidad”, los estados capitalistas promueven el progreso económico pero a Facebook solo le interesa ser popular, es punitivo, coercitivo, y dictatorial cuando pone un límite de no mas de 5.000 amigos teniendo quizá mas que eso, ¿porqué ha de regular la cantidad de amistades que tengas?, ¿eso no va en contra de la libertad de asociación de la que Ustedes hablan?.

    Facebook es un estado y si funciona es por que es un estado al mínimo (miniarquista), con un ejército diminuto de colaboradores que te castran los contenidos y un robot automatizado que te castiga si te pasas de la linea de lo popular, tu único crimen es ser IMPOPULAR, caerle mal al resto no es una opción y serás eliminado por esto, no puedes ser honesto, sincero, franco ni auténtico, si optas por cualquiera de estas opciones corres el riesgo de ser eliminado, tu única opción es ser popular y feliz por que eso le da dinero y popularidad a Facebook.

    ¿Si no eres popular te bloquean del Facebbok?, me suena parecido a algún paraíso anarcocapitalista tipo “Bioshock”, un “estado privatizado” donde no hay democracia sino un “DUEÑO” que te alquilaba tu ciudadanía y donde si eras pobre no te dejaban entran y si dejabas de ser rico te botaban a patadas, es decir… un estado feudal moderno donde ya no hay reyes sino burgueses, la misma historia.

    Ojo… soy crítico y analítico, muy capitalista (miniarquista) pero contrario a cualquier estupidez anaracocapitalista y destructor de los mitos psicóticos austrolibertarios.

  2. Muy, muy desafortunado el resultado del artículo, pero con un fondo muy útil. Bastaría con empezar cambiando el título por “¿Por qué Internet funciona y la Democracia no?” y reescribirlo en consecuencia.

    La cuestión es que lo que dices es generalmente cierto, pero no lo es menos lo que apunta Viktor. Facebook no es una plaza pública, sino un centro comercial. Es una red centralizada que, llegado el momento, se plegará a otro poder centralizado para quitar una foto (ya sea porque molesta a Merkel, a los musulmanes o a los amantes del pollo frito) o erradicar un texto. Llegará, lamiéndole el culo al poder de los estados, a borrarte la cuenta, arrebatándote con ello los contenidos que has generado y sin poder “exportar” a tus preciados contactos para usarlos en otra red. Si Facebook fuese una red distribuída/distribuíble, descargable, de manera que cada cual pudiese montar su propio Facebook en su servidor y todos fuesen interoperables a voluntad, el poder omnímodo no podría caer sobre ti. Cada comunidad pondría sus normas y tú podrías, conservando tus contactos, tu red, tu entorno, irte a otra comunidad o formar la propia.

    Facebook no puede bajo ningún concepto ser puesto como ejemplo positivo a la luz de ideas liberales, anarquistas ni similares. Sólo una ilusión peligrosa.

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